César Delgado Guembes explica que, a diferencia de la vacancia presidencial, la censura a la mesa directiva es un proceso sumario basado en la pérdida de confianza fiduciaria [02:29]. Aunque la tradición parlamentaria indicaba que el censurado debía retirarse de la sala durante el debate, recientemente se ha permitido que el imputado pueda defenderse si así lo desea [04:05]. El experto subraya que esta participación es opcional: el pleno no puede obligar al presidente a asistir para dar explicaciones, prevaleciendo su derecho a decidir si desea intervenir o no [05:54].