En el marco de esta entrevista, César Delgado-Guembes explica que el origen de los gastos de instalación se sitúa en el siglo XIX con el concepto de «leguajes», un pago determinado por la distancia en leguas entre el lugar de origen del representante y la capital para asegurar su traslado. Con el paso del tiempo y la modernización de los medios de transporte, la justificación original basada en la dificultad del viaje cambió, pero el beneficio se mantuvo para atender otros requerimientos logísticos, como el alquiler de vivienda para los parlamentarios en la capital.