El experto Cesar Delgado-Guembes analiza un grave error constitucional en la promulgación de la primera ley de facultades legislativas bajo el nuevo régimen bicameral, señalando que la autógrafa fue erróneamente atribuida y firmada exclusivamente por miembros del Senado en lugar de involucrar también a la Cámara de Diputados. Esta irregularidad formal invalida tanto la norma principal como los posteriores decretos legislativos promulgados bajo su amparo, creando un vacío legal y de seguridad jurídica. Además, advierte que la fe de ratas publicada no subsana el problema de las firmas faltantes, requiriendo que las propias autoridades legislativas y el Poder Ejecutivo corrijan voluntariamente la falla para evitar litigios prolongados. Finalmente, se examinan las repercusiones reglamentarias sobre la renuncia de parlamentarios y su posterior integración al grupo mixto, reflejando la persistente fragilidad y falta de cohesión en el sistema de partidos políticos del país.